Teléfono erótico maduras

Teléfono erótico maduras: La mayor corrida de mi vida

teléfono erótico madurasEn el ámbito del sexo siempre he querido probar lo máximo posible. Yo tengo una norma en la vida que me gusta cumplir en cualquier sitio al que voy: hay que probar de todo, incluso lo que pienses desde el principio que no te va a gustar.

De esta manera podrás saber si realmente no te gusta, o empezar a experimentar nuevos niveles de placer que nunca antes habrías creído posibles.

Por esta razón, en el momento en el que un amigo me dijo que llamase a un teléfono erótico maduras, no lo dude ni por un segundo.

Y esta fue mi experiencia…

Tengo que reconocer que tenía algunas ideas preconcebidas desde el momento en el que me decidí a haber mi llamada. En el pasado había tenido relaciones sexuales con maduras y estas no habían sido todo lo satisfactorias que habría creído.

Sin embargo, abrí la mente y me dejé llevar por todo lo que este servicio iba a ser capaz de ofrecerme.

Cuándo escuche la voz de la teleoperadora, lo primero que le pedí era hablar con una rubia tetona que tuviese el mejor culo del mundo.

La chica me contestó con una carcajada y no tardó en derivarme con una que tenía la voz muy seductora.

Desde el primer momento noté que había algo diferente: yo tenía mucha experiencia en llamadas a servicios de sexo telefónico de jovencitas… pero aquí se notaba que había mucha más calidad.

El “teléfono erótico maduras” me estaba encantando sin ningún tipo de duda. Esta mujer me dijo toda una serie de guarradas que, sin ser demasiado soeces, sí que eran muy excitantes a la par que sofisticadas.

En tan solo 7 minutos me llevó al orgasmo, lo que, para mí, era un auténtico récord.