Líneas eróticas gay

Líneas eróticas gay: No soy gay, pero me encantan

Hoy quiero contaros una pequeña historia que os ayudará a entender y a descubrir que las líneas eróticas homosexuales no son lo que parecen. En un primer momento yo era como vosotros, era escuchar hablar de líneas eróticas gay y yo, como siempre he sido muy macho, directamente cambiaba de tema. Ahora bien, si que era un auténtico forofo de las líneas eróticas hetero; de hecho, cuando no tenía pareja (o incluso cuando tenía) siempre encontraba un hueco para de hacer una llamada y gastarme una buena paja con todas las guarradas que me decían.

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Y entonces descubrí el maravilloso mundo de las líneas eróticas gay

Yo siempre he tenido un cuerpo escultural ya que lo cuido de manera continua en el gimnasio: empiezo desde las ocho de la mañana y no paro hasta el mediodía, lo que son más de cuatro horas de entrenamiento exhaustivo.

Sin embargo, en un periodo de mi vida me descuidé demasiado y tuve que recurrir en muchas ocasiones a las líneas eróticas. El problema de ello es que las usaba tan a menudo que llegó a un momento en el que me cansaron.

Debido a que necesitaba algún medio con el que desahogarme, decidí echar un vistazo a estas “líneas eróticas gay” que con tanto ahínco había criticado en el pasado.

Cuando me atendió un hombre estuve a punto de colgar en ese justo instante… Sin embargo, estaba tan necesitado de contacto que seguía hablando. Antes de darme cuenta, le estaba contando mi vida y él escuchó sin añadir ningún tema erótico.

Seguí llamando un par de veces y, en la última de ellas, hasta me hice una paja cuando me imaginé su cuerpo desnudo mientras me daba consejos para mis problemas.

Si, lo sé, estoy bastante enfermo.